viernes, 15 de noviembre de 2019

Madrid medieval o de los Austrias

Madrid como toda ciudad medieval que se precie  tuvo su muralla, en realidad son dos murallas la primera la muralla árabe construida a finales del siglo IX por Muhammad I entre el año 850 y el 866, y la muralla cristiana edificada entre los siglos XI y XII después de la conquista de Madrid para la corona de Castilla por Alfonso VI.

El madrid musulmán del siglo X presentaba dos áreas urbanas bien diferenciadas por su funcionalidad. La fortaleza y el barrio noble estaban ubicados en la almudaina y los dos barrios residenciales con que contaba entonces la ciudad estaban ubicados en la Medina que estaba constituida por dos barrios residenciales, uno poblado por musulmanes y el otro por cristianos.
Maqueta de los recintos amurallados de Madrid
La Almudaina estaba resguardada del exterior por un perímetro amurallado de 1273 metros de longitud, formado por lienzos de cantería y torres defensivas, y al que se tenía acceso a través de tres puertas, llamadas de la Vega, de Santa María y de la Sagra. El edificio más importante era el alcázar.

La construcción más importante que se había realizado en la ciudad desde que fuera reconquistada por Alfonso VI en el año 1085 fue la muralla cristiana, probablemente aprovechando las defensas preexistentes de la dominación árabe.

Esta nueva defensa se articulaba con torres semicirculares formadas con paños de pedernal y contaba con cuatro puertas de acceso llamadas de Balnadú, de Guadalajara, Cerrada y de Moros.

De la muralla árabe quedan algunos vestigios en el Parque de Mohammed I, y algunos lienzos de la cristiana en la calle de los Mancebos, del Almendro, Cava Baja, Mesón de Paños, Escalinata.

Puerta de Valnadú (placa). Esta Puerta del recinto cristiano del siglo XII, se derribó en 1567 cuando Felipe II quiso modernizar algunos parajes urbanos para grandeza de la nueva Corte que debía atender asuntos de medio Mundo


Restos de muralla cristiana en la calle Escalinata


Torre de los Huesos. Restos de muralla cristiana en el aparcamiento subterráneo de la plaza de Oriente

Calle de los Mancebos
Restos de la muralla cristiana

Puerta de la Vega (placa), junto a la llamada Puerta de Santa María y a la Puerta de la Xagra, fueron las entradas naturales de la primera muralla madrileña. Dentro de ella estuvo la ciudad islámica

Parroquia Santa María Real de la Almudena (Cripta de la catedral)


Virgen de la Almudena (Réplica). Según la leyenda, la imagen original fue escondida en el año 714 por temor de profanación por parte de los sarracenos invasores, permaneciendo oculta hasta su aparición el 9 de noviembre de 1085 junto a la Puerta de la Vega

Los restos de la muralla que pueden verse pertenecen al primer recinto amurallado de Madrid, construido en el siglo IX por el Emir Mohamed I, fundador de la ciudad de Madrid (Mayrit). Se conserva un tramo de muralla de más de 120 metros de largo, con una altura máxima de 11,50 metros y un espesor de 2,60 metros, en el que destacan varios torreones de planta cuadrangular. Es el monumento islámico más antiguo e importante que se conserva en la Comunidad de Madrid.

Restos de la muralla árabe antes de su restauración


Muralla árabe despues de su restauración


Maqueta muralla islámica. Esta maqueta fue colocada con el año 2010 como parte del proyecto de musealización de los restos islámicos de la muralla de Madrid, existentes en las proximidades de la cuesta de la Vega frente al ábside de la catedral de La Almudena.

Vestigios de muralla árabe en la calle del Factor

Fuente en estrella. Esta fuente forma parte de las obras de remodelación del Parque del Emir Mohamed I realizadas en 2009 por el Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid


Basílica de San Miguel. Está construida en el antiguo solar de la iglesia de San Justo y Pastor, entre 1739 y 1745, única en el barroco madrileño con notable influencia italiana. Está adscrita a la Nunciatura Apostólica que la ha confiado al Opus Dei. Fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en 1984

Casa de Cisneros, fue construida en 1537 por el sobrino del célebre cardenal Cisneros, Benito Jiménez de Cisneros. Realizada en un estilo plateresco, lo más destacable del primitivo edificio es la fachada que da a la calle del Sacramento, y que está formada por un arco de sillería de granito, sobre el que se situaba el balcón principal flanqueado por dos bellas columnas. En esa época, la fachada que daba a la plaza de la Villa era la parte trasera del edificio, y daba acceso a las cuadras y corrales


Luís Vélez de Guevara. En este lugar estuvo la Igesia de San Salvador en cuya torre Luis Vélez de Guevara situó la acción de su novela "El diablo Cojuelo" (1641).
En el siglo XVII la torre de la Iglesia de San Salvador era la más alta de Madrid, por lo que el novelista Vélez de Guevara subió a ella al Diablo Cojuelo y a Cleofás para levantar los tejados y ver lo que se cocía debajo de ellos, que era mucho y muy sorprendente. A lo largo del tiempo, esta casa ha albergado a personajes importantes de la historia de España; se dice que aquí estuvo preso el secretario de Felipe II, Antonio Pérez, y de ella escapó a Francia en 1590. Además, aquí nació el conde de Romanones, y tuvo por ilustres residentes a los generales Narváez y Polavieja


La Biblioteca Pública Municipal “Iván de Vargas” . Ocupa el espacio de un antiguo caserón perteneciente a uno de los linajes más antiguos de Madrid: los Vargas, siendo Iván de Vargas señor del patrón de la ciudad, San Isidro Labrador.
Fue proyectada por el arquitecto Ramón Andrade y responde a un diálogo entre tradición y vanguardia utilizando granito, cristal y madera. Destacan en el interior dos magnolios centenarios y el brocal de un pozo con una imagen medieval labrada de San Isidro. Por sus raíces históricas en la ciudad, la Biblioteca dispone de una sala de lectura especializada en fondos documentales sobre Madrid.


 

Escudos en la fachada del edificio de la biblioteca



 Palacio de Lezcano o de O'Reilly . El edificio se levanta en lo que fueron las casas del convento de Recoletas Bernardas del Santísimo Sacramento del que hoy solo queda la Iglesia convertida en Iglesia castrense. El convento fue demolido en 1978

Casa de Cisneros en la plaza de la Villa. Siglo XVI

Casa de la Villa. Parece ser que su construcción comenzó hacia 1645, a partir de un proyecto del arquitecto Juan Gómez de Mora, y que fue terminada en 1693. La galería de columnas toscanas de la fachada que da a la calle Mayor es obra de Juan de Villanueva (1789). Fue sede del Ayuntamiento de Madrid hasta 2007 que la Alcaldía se trasladó al Palacio de Comunicaciones

Casa y Torre de los Lujanes. Estos dos edificios, construidos en estilo gótico-mudéjar, son los más antiguos, entre los de carácter civil, que se conservan actualmente en la capital. Su construcción data del siglo XV y su nombre hace referencia a sus primeros propietarios, la familia de los Lujanes, ricos comerciantes de origen aragonés. Según la tradición, en la torre estuvo alojado el rey Francisco I de Francia (1494-1547), hecho prisionero en la batalla de Pavía



Enrique IV. En estas casas de los luxanes, edificio cilvil más antiguo de Madrid recordamos a Enrique IV, Benefactor de la Villa - Siglo XV.
Esta Casa de los Lujanes es el edificio civil más antiguo que se conserva en Madrid, datado en la década de 1470. El 15 de Diciembre de 1466 mandó el rey derribar las casas que allí había para que se pudiera ensanchar la Plaza de San Salvador y darle amplitud a su actividad comercial. Esta casa noble perteneció en un principio a los Ocaña y pasó seguidamente a la familia que le ha dado nombre, cuyo Don Álvaro de Luxán ya vivía en 1490

Federico Chueca y Robres nació en la Plaza de la Villa, el 5 de mayo de 1846, como se explica en esta placa

 Maqueta en bronce de la Iglesia de la Almudena

Palacio del Duque Abrantes. Fue construido entre 1653 y 1655 por el arquitezto Juan de Maza. En 1842 los Duques de Abrantes lo compraron y remodelaron.
Fue sede del periódico "La Correspondencia de España", que funcionó hasta 1888. Los propietarios del periódico vendieron el edificio al gobierno italiano para establecer en él su embajada.
Durante la guerra civil fue ocupado por las brigadas internacionales italianas. Actualmente es sede del Instituto Italiano de Cultura


Palacio de Uceda o de los Consejos. En el siglo XVII el Duque de Uceda (hijo del Duque de Lerma) lo mandó construir entre 1613 y 1618.
Tras una remodalación en 1679 pasó a vivir en él la viuda de Felipe IV la reina Mariana de Austria hasta su muerte en 1696.
En 1717 Felipe V dió la orden de trasladar a este palacio los consejos de Castilla, Indias, Órdenes y Hacienda, desde ese momento fue conocido como Palacio de Consejos.
Actualmente tienen su sede en este Palacio, la Capitanía General de Madrid y el Consejo de Estado.



Mariana de Austria. En este palacio de los Duques de Uceda vivió la Reina Viuda Doña Mariana de Austria y en él murió el 16 de mayo de 1696.
El Palacio de Uceda, actual Capitanía General del Ejército y Consejo de Estado, se encuentra en una de las esquinas privilegiadas del Madrid de los Austrias, siendo la zona epicentro de la actividad política y cortesana en el siglo XVII por su cercanía al Alcázar. Construído bajo las trazas de Francisco de Mora y su sobrino Juan Gómez de Mora a partir de 1613. Cuando vino a habitarlo Doña Mariana de Austria había sufrido grandes modificaciones debidas a un incendio que arrasó la propiedad en 1654

Recintos amurallados

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lunes, 11 de noviembre de 2019

Historia de dos pintoras: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana


Museo del Prado
Paseo del Prado Calle Ruiz de Alarcón, 23
🚇 Banco de España

Puede visitarse la exposición hasta el 2 de febrero de 2020.

 En el marco de la celebración de su Bicentenario, el Museo del Prado presenta “Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana. Historia de dos pintoras”, una exposición que reúne por primera vez los trabajos fundamentales de dos de las mujeres más notables de la historia del Arte de la segunda mitad del siglo XVI.

A través de un total de sesenta y cinco obras -cincuenta y seis de ellas, pinturas- procedentes de más de una veintena de colecciones europeas y americanas, el Museo del Prado recorre la trayectoria artística de estas dos pintoras, que alcanzaron reconocimiento y notoriedad entre sus contemporáneos, pero cuyas figuras se fueron desdibujando a lo largo del tiempo.

Sofonisba y Lavinia nacieron y se formaron en Cremona y Bolonia respectivamente, dos centros artísticos cercanos geográficamente en Italia, pero condicionados por sus propias tradiciones pictóricas, sociales y culturales. Partieron de perfiles familiares y biográficos distintos, aunque en los dos casos el papel paterno fue fundamental para condicionar sus respectivas carreras. Ambas supieron romper con los estereotipos que la sociedad asignaba a las mujeres en relación con la práctica artística, el arraigado escepticismo sobre las capacidades creativas y artísticas de la mujer, y ambas se valieron de la pintura para alcanzar un papel significativo en la sociedad en que les tocó vivir.


Sofonisba Anguissola, perteneciente a una familia de la pequeña nobleza de Cremona formada por seis hermanas, encontró en la pintura un modo de alcanzar la posición social que correspondía a la familia Anguissola-Ponzoni. Su talento y su personalidad, así como el empeño promocional de su padre, la convirtieron en una dama afamada y respetable que posibilitó la práctica artística de las mujeres y forjó un mito femenino que aún perdura. Practicó sobre todo el retrato y fue contratada como dama de compañía de la reina Isabel de Valois, cargo que enmascaró su papel como pintora.

 
Para Lavinia Fontana, hija de un pintor de cierto prestigio, la pintura fue el ámbito natural que acabó por convertir, empujada por su padre, en su modus vivendi. Fue la primera en ser reconocida como una profesional, la pintora que traspasó los límites y los géneros impuestos a las mujeres. Su producción fue amplia y variada con numerosos retratos y pintura religiosa para iglesias y oratorios privados, aunque también se ocupó de asuntos mitológicos, género en el que el desnudo tenía marcado protagonismo.



Retrato de familia. Sofonisba Anguissola

Autorretrato en el estudio. Lavinia Fontana

Autorretrato ante el caballete. Sofonisba Anguissola

La reina Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II. Juan Pantoja de la Cruz

Felipe II. Sofonisba Anguissola

Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II. Sofonisba Anguissola

La reina Ana de Austria. Sofonisba Anguissola

Noli me tangere. Lavinia Fontana

Marte y Venus. Lavinia Fontana

Judit y Holofernes. Lavinia Fontana

Joven desconocida. Alonso Sánchez Coello

Fuente del texto y fotos: Museo del Prado

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© Ángela

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