lunes, 24 de junio de 2019

Elina Brotherus. Playground. PHotoESPAÑA2019

Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa
Plaza de Colón, 4
🚇Colón

La exposición se podrá ver gratuitramente del 5 de junio al 21de julio. Todos los públicos

La artista finlandesa presenta una muestra de trabajos influidos por el movimiento Fluxus realizados entre 2016 y 2018, por los que ha recibido varios premios internacionales.  Su obra representa una continuidad dentro de un movimiento artístico esencial, permitiendo al espectador cuestionar temas como la autoría o la naturaleza del arte.

Elina Brotherus cuyo trabajo oscila entre la investigación rigurosa sobre la historia del arte y los proyectos autobiográficos por medio de la fotografía y el vídeo. Después de un intenso periodo de trabajo autobiográfico, Brotherus recurrió a los event scores (acontecimientos), surgidos originalmente dentro del
movimiento Fluxus en la década de los sesenta. En Playground (Patio de recreo) la artista sigue instrucciones o partituras y las interpreta por medio de la fotografía y el vídeo. Esta nueva forma de trabajar a través de la performance produce imágenes surrealistas, extrañas, a menudo absurdas, pero siempre llenas de energía: representan una liberación de las preocupaciones autobiográficas que han sido un tema recurrente a lo largo de sus veinte años de carrera. Hacen gala de una delicadeza y una relación con el juego que encajan a la perfección con el trabajo de sus predecesores en la historia del arte.

Elina Brotherus
Brotherus evidencia una vez más que las estrategias de la historia del arte resuenan en su obra, y las hace imprescindibles cuando las trasladamos al contexto actual.
Esta continuidad contemporánea no solo cuestiona al artista, sino que además permite al espectador replantearse la naturaleza del arte, la historia, la repetición, la documentación, la autoría y la interpretación. Esta muestra contiene obras realizadas entre 2016 y 2018. Por la primera parte de la serie, fue nominada en Suiza al Premio Elysée de 2016. Y por los trabajos realizados en 2017 –en colaboración con Vera Nevanlinna– recibió el premio Carte Blanche PMU en Francia. Asimismo, se incluyen colaboraciones recientes con el escultor Erwin Wurm y la artista feminista de vanguardia austríaca Valie Export.
















martes, 18 de junio de 2019

Torres de Colón. 1969-2019

Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa
Plaza de Colón, 4
🚇 Colón

Se puede visitar la exposición hasta el 21 de julio

Las Torres de Colón cumplen 50 años.  La primera obra de arquitectura suspendida en España.

Proyectadas en 1969 por Antonio Lamela (Madrid, 1927-2017), uno de los grandes arquitectos españoles de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, de quien se cumple este mes de abril dos años de su fallecimiento, es un símbolo de la arquitectura del país y del paisaje urbano madrileño. Con motivo del cincuentenario del edificio, el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa acoge una exposición que permanecerá abierta hasta el 21 de julio.
Cinco décadas después de su construcción, su rotunda imagen de torres gemelas continúa siendo un testigo atento de la historia de la ciudad. Es el legado de una de las obras de la arquitectura del siglo pasado de este país. Nunca antes se había construido un edificio de estas características. Torres Colón se construyó de “arriba abajo”: cada una de ellas está concebida como un volumen suspendido, donde sus cabezas equivalen a la cimentación. Con esta obra, la mirada pionera de Antonio Lamela introducía en España un sistema arquitectónico y constructivo: la Arquitectura Suspendida. Toda una revolución.

El edificio, que fue reconocido en el Congreso Mundial de Arquitectura y Obra Pública celebrado en Nueva York en 1975 como la obra de más avanzada tecnología hasta la fecha, supuso un hito, pues casi no existían antecedentes de una construcción similar en el mundo.























miércoles, 12 de junio de 2019

Cazando impresiones. Sorolla en pequeño formato

Museo Sorolla
Calle Martínez Campos, 37
🚇 Iglesias/Gregorio Marañón

Se puede visitar la exposición hasta el 29 de septiembre.

A lo largo de su vida, Joaquín Sorolla llegó a pintar cerca de dos mil óleos sobre cartones o tabillas de muy pequeño tamaño. Sorolla los llamaba generalmente “apuntes” pero, a veces, se refería a ellos como “manchas” o “notas de color”. Estas tablitas le permitían recoger con rapidez ideas o impresiones de cosas vistas, en obras independientes que iban más allá de un simple boceto.
Si en un principio se consideraron obras íntimas, productos inacabados del trabajo del pintor, pronto se apreció en ellas tanto su libertad creativa. Pequeños en tamaño, pero grandes en audacia, contienen ráfagas del Sorolla más brillante.
A lo largo de su vida, Joaquín Sorolla llegó a pintar cerca  de  dos mil  óleos  sobre  cartones o tabillas de muy  pequeño tamaño. Los llamaba "apuntes", “manchas", o "notas de color".

Este formato fue cada vez más utilizado a lo largo del siglo XIX por los grandes artistas, pues permitía recoger con rapidez ideas o impresiones de cosas  vistas en obras  independientes que iban más allá de un sim-ple boceto. Consideradas en un principio obras íntimas, productos  inacabados del trabajo del pintor, pronto se apreció en ellas su libertad creativa, y empezaron a exponerse y a cotizarse como muestras de lo más personal y original del artista. Sorolla las utilizó a veces para ensayar composiciones, pero a menudo como mero ejercicio. Las conservaba en su estudio, sujetas con alfileres cubriendo con ellas paredes enteras, pero pronto empezó a enmarcarlas, y en todas sus exposiciones estos cuadritos tuvieron una presencia abundante y destacada. Pequeños en tamaño, pero grandes en audacia, contienen ráfagas del Sorolla más brillante. 

Sus primeros apuntes muestran la influencia de Fortuny y los italianos, tanto en su composición como en su manera de utilizar expresivamente las zonas de la madera que deja sin pinta.
Después de sus años de formación en Valencia, Sorolla se establece en Roma como pensionado (1885-1889), y desde allí viaja a París, donde queda deslumbrado por el panorama artístico. A partir de los años de 1890, instalado en Madrid con su mujer, empieza a presentarse a grandes certámenes en España y el extranjero. En 1903, cuando termina el gran cuadro Sol de tarde, Sorolla considera que ha encontrado definitivamente su estilo. Las obras de pequeño formato le sirven como preparación para composiciones más ambiciosas pero paulatinamente cobran independencia respecto a las obras de envergadura: Sorolla las usa como instrumento paralelo, experimental y, sobre  todo,  como una manera de mirar y convertir en pintura la esencia de esa mira.



Joaquín, hijo de Sorolla







Para pintar al aire libre Sorolla llevaba consigo sus cajitas de pinturas de distintos tamaños, que contenían coloress y pinceles sirviéndose de la propia tapa de la caja como paleta.




Estudio de Sorolla en el Pasaje de la Alhambra, Madrid 1897





Exposición de Sorolla en la hispanic Society, Nueva Rork 1909



Estudio de Sorolla en el Museo Sorolla. 1963





 

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© Ángela

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